Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

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Ser faro para alguien que se siente apagado
“No hace falta una torre para alumbrar la noche. Basta con que cada uno encienda lo que lleva dentro.” El faro apagado – Xavier Dueñas 📖 ¿De qué manera podemos ser faro en la vida de alguien que atraviesa un momento oscuro? Todos podemos…
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Cuando existir ya no parece suficiente
«Categoría: núcleo de población. Estado sugerido: inactivo.Motivo: Sin actividad verificable.» Antes de desaparecer –…
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El derecho más humilde: que nadie nos borre
«—No lo pintes bonito —dijo—.Con que estemos, vale.» Antes de desaparecer – Xavier Dueñas…
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Hay decisiones terribles que solo necesitan un clic
«Lo demás fue un montaje sin música: abrir, mirar, decidir. Clic. Confirmación.Clic. Siempre la…
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El día en que un lugar deja de existir sin haber desaparecido
«Pero había cosas que contradecían el abandono.En una ventana, geranios rojos. En un tendedero,…
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No contar los domingos
“Mi hija dijo que vendría el domingo.Hoy es martes.Cuento las tardes por los cafés,…
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Aquí sigo
“—Aquí sigo —dije.No era lo mismo que estar bien, pero fue lo que salió.”…
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Las manos ocupadas no piensan
“Pongo la cafetera. Corto pan para los niños.Me gusta cortar pan; las manos ocupadas…
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La soledad también vive en casas llenas
“Hoy he hecho tostadas. Las he dejado en la mesa, cuatro, en fila.No ha…
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Cuando solo valemos por lo que hacemos
“Pongo la cafetera. Corto pan para los niños.Me gusta cortar pan; las manos ocupadas…
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El maltrato que se esconde en la normalidad
“Su mano fue a mi abrigo y sacó la tarjeta del bolsillo, así, sin…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.