Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

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El gesto que no cambia el mundo, pero cambia todo
«Compartimos el cuenco. Él no me pidió nada. Yo no le ofrecí nada. Pero bebimos.» El comerciante de arena – Xavier Dueñas 📖 ¿Qué valor tiene un gesto cuando no se espera nada a cambio? ¿Puede algo tan simple como compartir agua sostener el…
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El tesoro eres tú si sabes compartir
“Encima, una nota amarillenta decía: ‘El tesoro eres tú si sabes compartir’.” El mapa…
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Escuchar y confiar: la otra mitad del mapa
“—Tengo algo —dijo, enseñando la llave sin acercarse—. Y creo que tú tienes… lo…
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¿Qué significa ser un buen capitán? Una pregunta para crecer en familia
“La palabra ‘capitana’ dejó de sonar a premio. Se convirtió en pregunta.” El equipo…
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Invitar a otros a participar en lo que creemos “nuestro”
“Clara probó una fresa y se le pintaron los labios de rojo. Rió con…
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Amistad recompuesta
“Un mapa puede romperse en dos, pero una amistad de verdad siempre encuentra la…
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Resistir o aguantar: ¿Qué enseñamos a los niños?
“La resiliencia no es aguantar sin más, sino levantarse y volver a intentarlo juntos.”…
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Ofrecer lo que tenemos, aunque sea poco
“Tomás tomó un cesto que había allí —ya lo había notado otros días— y…
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Cuando la cooperación pesa más que el orgullo
“El candado cedió con un clic claro, como un aplauso, solo cuando las dos…
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Los secretos pesan… pero al compartirlos se transforman en semillas
“Dicen que los secretos guardados se vuelven pesados como piedras, que se hunden en…
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El valor de participar: cuando alguien confía en ti
“El balón llegó a sus pies, redondo y limpio. Marta lo paró. Dudó un…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.