Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

-
Cuando solo valemos por lo que hacemos
“Pongo la cafetera. Corto pan para los niños.Me gusta cortar pan; las manos ocupadas no piensan.” Sombras largas – Xavier Dueñas Vivimos en una sociedad que pregunta constantemente qué hacemos, cuánto producimos y para qué servimos. Mientras podemos cuidar, trabajar o resolver problemas, encontramos…
-

“¿Te ayudo?”: la pregunta que construye puentes
«—Te echo una mano —dijo Leo, colocándose detrás. —Puedo solo —respondió Marco, cansado de…
-

Ternura que duele, mirada que sostiene
«Lo observaba escribir, lo observaba respirar. Todo a su alrededor era ruina, pero en…
-

Cuando alguien se entrega sin pedir nada
«Solo dijo su nombre: Taslima. Nada más. Caminaba descalza, con la calma de quien…
-

Resistir también es una forma de sembrar
“Aquí me quedo. Con mis hilos, mis libros viejos y mi higuera. No por…
-

La herencia que no cabe en una caja
“No eran solo instrumentos de trabajo. Con esas palmas curtidas que hablaban un idioma…
-

La pausa como acto de resistencia
“En un mundo saturado de estímulos, este relato invita a detenernos y elegir con…
-

Lo que brota sin prometer nada
«Dentro de mí hay una rabia callada como semilla que se niega a secarse…»«…y…
-

Niños junto al pozo: los invisibles de nuestro tiempo
«No lloraba. No hablaba. Solo estaba ahí, como si llevara siglos esperándome. O a…
-

Cuando elegir bien es una forma de elegirse
Cuando elegir bien es una forma de elegirse Las cosas que se quedan –…
-

La despedida que no fue
“Incliné la cabeza y susurré: perdón, mamá. Sereno, sin drama ni culpa. Como quien…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.