No todo lo roto necesita una solución

“Tal vez algunas cosas no se reparan.
Tal vez solo se abrazan.”

Las formas del silencio – Xavier Dueñas

Hay pérdidas que no admiten arreglo. Relaciones que no vuelven a ser lo que fueron. Decisiones que no pueden deshacerse. Palabras que llegaron tarde. Silencios que pesaron demasiado.

Durante mucho tiempo creemos que sanar significa recuperar lo perdido, devolver las cosas a su sitio, reconstruir exactamente lo que se rompió. Pero quizá sanar sea algo más humilde.

Tal vez algunas heridas no se cierran del todo. Tal vez aprendemos a vivir con ellas de otra manera. No desde la negación, sino desde una ternura más madura, menos exigente, más humana.

Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.

¿Cuándo fue la última vez que te escuchaste de verdad?

“He vivido demasiado tiempo esquivando mis propias preguntas,
y ahora, en este silencio, todas parecen aguardarme al borde del camino.”

Las formas del silencio – Xavier Dueñas

A veces no nos faltan respuestas. Nos falta el valor de escuchar las preguntas. Esas que aparecen cuando baja el ruido, cuando dejamos de actuar como si todo estuviera bajo control.

La vida cotidiana nos empuja a seguir. A contestar mensajes, cumplir horarios, resolver urgencias. Y, mientras tanto, hay una parte de nosotros que espera. Paciente. Cansada. Necesitada de atención.

Este relato habla de ese momento en que uno deja de aplazarse a sí mismo. No para resolverlo todo, sino para empezar a escucharse sin miedo.

Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.

Cuando perderse deja de dar miedo

“Podría ir en dirección equivocada,
pero eso ha dejado de importar.”

Las formas del silencio – Xavier Dueñas

Hay momentos en los que no saber hacia dónde vamos parece un fracaso. Necesitamos mapas, planes, certezas. Nos inquieta admitir que no tenemos claro el siguiente paso.

Pero algunas veces perderse no es extraviarse, sino dejar de obedecer rutas que ya no nos pertenecen. Apartarse del camino conocido puede dar miedo, sí, pero también puede abrir una posibilidad inesperada.

El protagonista de Las formas del silencio no encuentra una respuesta clara. Encuentra algo más discreto: una forma nueva de estar en el mundo. Y quizá eso empieza precisamente cuando deja de necesitar un destino exacto.

Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.

Lo que queda cuando dejamos de ser lo que dolía

“¿Qué queda de nosotros cuando dejamos atrás lo que nos dolía, pero también nos definía?”

Las cosas que se quedan – Xavier Dueñas

“Vivir, también, es aprender a soltar. Cambiar no es rendirse. Es volver a lo que importa.” Soltar duele, sí. Pero aferrarse a lo que ya no nos sostiene duele más. Esta reflexión abre una pregunta profunda:

📖 ¿Cuánto de nuestra identidad está construida desde el dolor, desde lo que ya no somos?

A veces, dejar ir no es una pérdida, sino una forma de volver a nosotros. Y el vacío que queda no es una carencia, sino un espacio para lo nuevo, para lo verdadero, para lo que sana.

Este texto forma parte del relato Las cosas que se quedan

Volver del silencio

Mis manos aprendieron a callarse. Y desde entonces, no han vuelto a contarme nada.

El nombre que me diste – Xavier Dueñas

Hay silencios que no son paz, sino violencia que ha echado raíces. En El nombre que me diste, ese silencio es tan profundo que ha llegado al cuerpo: manos que ya no tiemblan, miradas que no buscan consuelo, voces que olvidaron cómo sonar.

📖 ¿Se puede regresar desde ahí? ¿Se puede recuperar una voz que fue acallada hasta la médula?

El relato no ofrece respuestas, pero deja una grieta abierta por donde quizás, con tiempo y ternura, algo puede volver a hablar.

Este texto forma parte del relato El nombre que me diste.