Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

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La soledad también vive en casas llenas
“Hoy he hecho tostadas. Las he dejado en la mesa, cuatro, en fila.No ha bajado nadie. El reloj del microondas parpadea en verde, y le da igual.” Sombras largas – Xavier Dueñas La soledad no siempre significa no tener a nadie alrededor. Puede haber…
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Corregir rápido o explicar con calma
“Solo… háblame como si tú también tuvieras dudas.A veces.” Los números también lloran –…
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Cuando otro niño entiende tu miedo
“A mí… también se me enredan los números.Los entiendo cuando están en el libro.…
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Cuando los deberes se convierten en conversación
“No quiero que te pase lo mismo con las matemáticas.No quiero que pienses que…
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La pizarra también puede hacerse enorme
“Solo quedaron la pizarra y su error.Clara volvió a su asiento con los pies…
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La fuerza silenciosa de una palabra amable
“No hace falta que saques un diez.Hace falta que no te escondas.” Los números…
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Estar cerca también enseña
“Prefiero que lo pienses tú.Yo me quedo cerca.” Los números también lloran – Xavier…
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Antes de decir “esto es fácil”, escuchemos
“Tú dices que es fácil… pero para mí no lo es.Y cuando lo dices…
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Cuando un niño no sabe decir lo que le pasa
“A veces siento que me salto cosas importantes,y que nadie tiene tiempo para enseñármelas…
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No todos los niños necesitan correr
“No tienes que correr. Puedes detenerte. Puedes respirar.” Los números también lloran – Xavier…
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Cuando un error no es el final, sino el principio
“Me temblaron las manos. Me bloqueé. Pero también respiré.Gracias por no exigirme. Gracias por…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.