Antes de leer
Escribí este relato pensando en esas formas de soledad que pueden darse incluso dentro de una familia. No siempre el abandono adopta la forma de una ausencia. A veces está en una mirada que se aparta, en una palabra dicha sin levantar la voz, en la lenta sensación de haberse convertido en alguien que molesta.
Quise acercarme a esa herida sin grandes discursos, desde los gestos pequeños y la dignidad silenciosa de quien todavía intenta conservar un lugar en el mundo.
