Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

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Hay paisajes que nos devuelven algo
“La tierra agrietada, los arbustos bajos, las sombrasque se desploman como alas exhaustas sobre los sembrados…” Las formas del silencio – Xavier Dueñas No todos los paisajes buscan impresionarnos. Algunos no son espectaculares a primera vista. No tienen grandes adornos ni una belleza fácil.…
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Cuando mirar exige valentía
«Yo venía a enseñar. Me iba sabiendo que apenas había aprendido a mirar.» Lo…
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Las abuelas no mueren: se quedan en nuestros gestos
“Todo lo que sé del alma humana lo aprendí en aquellas miradas que me…
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El lenguaje secreto del dolor mudo
«Me acomodo el abrigo con un gesto lento, casi sin darme cuenta, como si…
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Gritar ternura en voz baja
“No hacían preguntas. Les bastaba con saber que alguien necesitaba lo que otro ya…
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Ternura irreparable
“Ella lo recoge entre sus brazos. Él se deja llevar, regresando al único lugar…
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Observar antes de huir o reírse
“Miguel no salió corriendo ni se rió de las abejas. Se quedó mirando, con…
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¿Ser valiente o hacerse el valiente?
“Algunos levantaban la voz y hacían aspavientos, pero Miguel sabía que ser valiente no…
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En los juegos: organizarse en equipo para que todos participen
“Uno pintó, otro midió, otro trajo madera. Nadie hizo todo, pero todos hicieron algo.…
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Ser valiente no siempre es pelear
“Miguel se acercó despacio, con el corazón latiendo fuerte. No levantó la voz ni…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.
