Mientras escribo
Un espacio para detenerse. No para explicar lo que ya se sabe, sino para escuchar lo que aún duda, tiembla o recuerda.
Aquí se recogen notas breves, preguntas sin respuesta, pensamientos que se cruzan mientras escribo… y también las raíces de algunas historias que nacieron sin avisar.
Es un cuaderno abierto, no por necesidad de decir, sino por fidelidad a lo que sigue resonando, aunque sea en voz baja.

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La esperanza no es esperar sentado
“Mateo, Lucía y Tomás comprendieron que la esperanza no es esperar sentados a que alguien arregle las cosas. Es atreverse a dar un paso, aunque tiemblen las rodillas. Es encender una chispa pequeña y confiar en que otros vendrán con la suya.” El faro…
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La valentía como cuidado compartido
“Descubrieron que la valentía no estaba en gritar ni en espantar, sino en detenerse,…
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La empatía: el valor que cambia la manera de vivir juntos
«Quizá, pensó Marco, de tanto recordarlos acabaría caminando de otro modo. Más atento. Más…
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Lo guardado se seca, lo compartido florece
“La abuela repetía siempre, con una voz que parecía manta tibia: —Lo guardado se…
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El orgullo separa, la cooperación abre puertas
“El instante se llenó de esa decisión que cuesta: pedir perdón o seguir encogido…
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La luz más importante no viene de una torre
“El pueblo había aprendido algo que ningún faro podía enseñarles por sí solo: que…
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La verdadera victoria está en jugar juntos
“El recreo terminó, pero el eco del partido siguió vivo mucho después… Marta había…
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Cuando la risa duele: lo que sienten los niños al ser el blanco
«Las risas de sus amigos sonaban como cerrojos uno tras otro. Marco empujó las…
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Con amigos: hacer hueco para que todos estén dentro
«Otra mochila invadía el pasillo. El hueco entre mesas era un rompecabezas que no…
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La risa: ¿abrazo que une o aguijón que hiere?
«Las risas de sus amigos sonaban como cerrojos uno tras otro. Marco empujó las…

Cuando todo entretiene, escribir recupera el silencio.
A veces, en medio del ruido constante, escribir es una forma de volver al cuerpo, al tiempo lento, al mundo tal como lo sentimos antes de ponerle nombre. Este espacio nace de esa necesidad: detenerse, escuchar, seguir escribiendo aunque no se sepa hacia dónde.
