“Un nombre escrito con la propia mano es un hogar. Y un hogar es algo que nadie debería poder arrebatar.”
La hija del barrendero – Xavier Dueñas
📖 ¿Y si el hogar no fuera un lugar, sino una palabra que nos reconoce?
No todos los hogares tienen paredes. Algunos caben en un cuaderno. En una letra. En el eco de nuestro nombre dicho en voz alta. Cuando una niña sueña con escribir su nombre, lo que está pidiendo es un lugar donde pertenecer, una raíz que nadie pueda borrar. Esta frase es más que una metáfora: es una verdad para millones de personas que aún buscan su sitio en el mundo.
Este texto forma parte del relato La hija del barrendero