El dolor que no hace ruido

“No lo gritó. No hacía falta. Mi hija estaba al lado doblando ropa
y siguió doblando ropa, como si aquello le exigiera toda la atención del mundo.”

Sombras largas – Xavier Dueñas

Hay palabras que hieren, pero también hay silencios que terminan de hacerlo.

No todo dolor llega acompañado de una discusión o de un portazo. A veces se instala en los gestos pequeños: una mirada que se aparta, una conversación que se interrumpe cuando entramos, alguien que presencia una humillación y decide continuar con lo que estaba haciendo.

Quizá por eso cuesta tanto explicarlo. Desde fuera parece que no ha sucedido nada. Pero quien lo vive sabe que algo se ha roto.

Este texto forma parte del relato Sombras largas.

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