Marcharse y seguir esperando

“Mi hija dijo que vendría el domingo.
Hoy es martes.
No pasa nada.”

Sombras largas – Xavier Dueñas

¿Es posible alejarse de alguien y seguir esperando que venga a buscarnos?

Decimos que no importa. Dejamos de preguntar. Organizamos los días alrededor de nuevas rutinas. Pero, en algún lugar de nosotros, seguimos contando cuánto tiempo ha pasado desde la última promesa.

Hay despedidas que no terminan cuando nos marchamos. Continúan mientras todavía esperamos escuchar unos pasos al otro lado de la puerta.

Este texto forma parte del relato Sombras largas.

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