Cuando los deberes se convierten en conversación

“No quiero que te pase lo mismo con las matemáticas.
No quiero que pienses que no puedes.”

Los números también lloran – Xavier Dueñas

En muchas casas, los deberes son un momento delicado. No solo por lo que hay que resolver, sino por todo lo que se juega alrededor: cansancio, expectativas, prisas, frustración, deseo de ayudar.

A veces los adultos acompañamos desde el amor, pero también desde nuestra propia impaciencia. Y los niños lo sienten.

Los deberes pueden ser una pelea o una oportunidad. Una oportunidad para preguntar, escuchar, comprender cómo aprende un niño y recordarle que su valor no depende de una cuenta bien hecha.

Este texto forma parte del cuento Los números también lloran, una historia sobre los vínculos familiares que también aprenden a corregirse.

Deja un comentario