“A mí… también se me enredan los números.
Los números también lloran – Xavier Dueñas
Los entiendo cuando están en el libro. Pero cuando tengo que escribirlos, se me escapan.”
Hay alivios que llegan cuando descubrimos que no somos los únicos. Que a alguien más también le cuesta. Que otro niño también baja la mirada, también duda, también necesita tiempo.
La amistad no siempre empieza con grandes juegos. A veces empieza con una frase tímida: “a mí también me pasa”.
Cuando los niños aprenden a compartir sus inseguridades, la vergüenza pierde fuerza. La empatía nace ahí, en ese pequeño reconocimiento: no estoy solo, no eres el único, podemos intentarlo juntos.
Este texto forma parte del cuento Los números también lloran, una historia sobre la amistad que aparece cuando alguien se atreve a decir la verdad.