“Aun así, las manos sabían.”
El que se quedó – Xavier Dueñas
“Porque incluso cuando todo se desmorona… todavía hay manos que aman.”
Leemos este relato y parece ficción, pero en realidad es un espejo de lo que ocurre, ahora mismo, en hospitales como los de Gaza, Ucrania o Sudán.
El médico que se queda no es un personaje. Es una figura reconocible en muchas guerras. No lleva capa, ni se presenta como héroe. Solo se queda porque alguien aún respira.
Y ese gesto —quedarse— es una forma urgente de resistencia.
Una forma de decir que el amor sigue ahí, aunque el mundo arda.
Este texto forma parte del relato El que se quedó