“Mi hija dijo que vendría el domingo.
Sombras largas – Xavier Dueñas
Hoy es martes.
Cuento las tardes por los cafés, no por los domingos.”
A veces fingimos que ya no esperamos para que la espera duela un poco menos.
Cambiamos la forma de contar el tiempo. Nos aferramos a las rutinas, a una taza de café, a la luz que desaparece cada tarde. Decimos que no pasa nada, aunque sepamos perfectamente qué día es.
Quizá olvidar no consista en dejar de esperar, sino en aprender a vivir mientras la persona que esperamos no llega.
Este texto forma parte del relato Sombras largas.