La soledad también vive en casas llenas

“Hoy he hecho tostadas. Las he dejado en la mesa, cuatro, en fila.
No ha bajado nadie. El reloj del microondas parpadea en verde, y le da igual.”

Sombras largas – Xavier Dueñas

La soledad no siempre significa no tener a nadie alrededor.

Puede haber voces en las habitaciones, niños corriendo por el pasillo y una mesa preparada para todos. Y, aun así, una persona puede sentirse completamente sola.

Quizá la soledad más dura sea aquella que no se ve desde fuera, porque sucede en medio de la vida cotidiana y bajo el mismo techo de quienes deberían acompañarnos.

Este texto forma parte del relato Sombras largas.

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