Todo lo que perdemos al callar

“A lo mejor me lo he buscado yo. Toda la vida callándome, apartándome,
dejando pasar. Uno acaba acostumbrando a los demás a que no cuenten con él.”

Sombras largas – Xavier Dueñas

¿Cuántas veces callamos para evitar un conflicto y terminamos desapareciendo un poco?

El silencio puede protegernos durante un tiempo. Nos evita discusiones, explicaciones y heridas inmediatas. Pero, cuando se convierte en costumbre, los demás pueden empezar a confundir nuestra paciencia con ausencia de límites.

Hablar no siempre soluciona las cosas. Sin embargo, a veces es la única manera de recordarnos a nosotros mismos que seguimos estando ahí.

Este texto forma parte del relato Sombras largas.

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