“No mediaron palabras,
Las formas del silencio – Xavier Dueñas
pero cada paso compartido hablaba en su propio idioma.”
Hay silencios que duelen. Silencios que castigan, que enfrían, que alejan. Pero también existen otros silencios. Más raros. Más difíciles de encontrar. Silencios que no abandonan.
Son esos momentos en los que no hace falta decir nada porque la presencia ya lo está diciendo casi todo. Caminar junto a alguien. Compartir una sombra. Beber de la misma cantimplora. Mirar en la misma dirección.
El relato nos recuerda que el silencio no siempre es distancia. A veces es la forma más delicada de compañía.
Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.