Ser necesario no siempre significa ser querido

“Y era verdad, me necesitaban. Hice la maleta contento, el tonto de mí.
Entonces no sabía que alguien puede hacerte falta y, aun así, no querer tenerte cerca.”

Sombras largas – Xavier Dueñas

¿Nos quieren por quienes somos o por aquello que podemos hacer por los demás?

Es una pregunta incómoda. A veces creemos haber encontrado nuestro lugar porque cuidamos, ayudamos, resolvemos problemas o sostenemos a quienes tenemos cerca. Pero la utilidad puede confundirse fácilmente con el afecto.

El amor verdadero comienza cuando dejamos de ser útiles y, aun así, alguien sigue queriendo que permanezcamos a su lado.

Este texto forma parte del relato Sombras largas.

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