La fuerza silenciosa de una palabra amable

“No hace falta que saques un diez.
Hace falta que no te escondas.”

Los números también lloran – Xavier Dueñas

Hay frases que no empujan, pero sostienen. Frases que no exigen ser mejores, sino estar presentes. Para un niño que tiene miedo a equivocarse, una palabra amable puede ser una puerta.

No siempre sabemos cuánto puede pesar una frase. Tampoco sabemos cuánto puede aliviar. Por eso importa tanto cómo hablamos a los niños cuando fallan, cuando dudan, cuando creen que no pueden.

Una palabra dicha a tiempo puede ayudarles a intentarlo otra vez.

Este texto forma parte del cuento Los números también lloran, una historia sobre la confianza que nace cuando alguien nos mira sin juzgarnos.

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