“Solo… háblame como si tú también tuvieras dudas.
Los números también lloran – Xavier Dueñas
A veces.”
Hay una pregunta que puede cambiar la forma en que acompañamos a un niño:
¿Qué te ayuda más cuando te equivocas?
A veces creemos saber la respuesta. Pero cada niño necesita algo distinto. Algunos necesitan silencio. Otros una explicación lenta. Otros una sonrisa que les recuerde que no pasa nada. Otros solo necesitan que el adulto no se enfade.
Preguntar también educa. Porque cuando preguntamos, le decimos al niño que su manera de sentir importa.
Este texto forma parte del cuento Los números también lloran, una historia sobre el valor de aprender con calma y sin miedo.