Estamos conectados, pero ¿nos sentimos acompañados?

“Me reconforta imaginar que hay alguien al otro lado,
aunque no entienda su lenguaje.”

Las formas del silencio – Xavier Dueñas

Nunca hemos tenido tantas formas de comunicarnos. Podemos enviar mensajes al instante, compartir imágenes, reaccionar, comentar, responder. Y, sin embargo, muchas personas siguen sintiéndose profundamente solas.

Tal vez porque la compañía verdadera no consiste solo en estar disponible. Tiene que ver con ser visto sin máscaras, escuchado sin juicio, acompañado sin exigencia.

La escena de la pastora nos recuerda algo sencillo y difícil: a veces una presencia callada puede acompañar más que muchas conversaciones. No siempre necesitamos que alguien nos entienda por completo. A veces basta con que no se aparte.

Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.

Deja un comentario