Defender a quien sufre burlas: el coraje que cambia un patio

“Algunas risas siguieron aquella burla. Risas breves que cortaban más que un grito. Parte de Marta quiso unirse para no quedar fuera. Otra parte le pinchó el corazón. Miró a Paula. Paula no reía.”

El equipo del recreo – Xavier Dueñas

📖 ¿Qué pasa dentro de un grupo cuando alguien se atreve a decir: “esto no está bien”?

Los niños enfrentan cada día pequeñas pruebas de valentía: sumarse a la burla para encajar o defender al que es excluido. Lo que decidan en esos momentos marcará no solo al compañero que recibe la burla, sino también la confianza y el respeto de todo el grupo. Educar en la empatía y el coraje significa darles herramientas para elegir la justicia antes que la comodidad.

Este texto forma parte del cuento “El equipo del recreo”, donde Paula enseña que defender a un amigo es un gesto que cambia la dinámica de todo el patio.

Compartir lo que tenemos

“Fueron de casa en casa como vendedores de ilusiones, pidiendo cualquier cosa que pudiera dar luz. Una lámpara vieja, un espejo olvidado, un trozo de papel de aluminio… todo servía.”

El faro apagado – Xavier Dueñas

📖 ¿Qué pasaría si enseñamos a los niños que no hace falta tenerlo todo, sino compartir lo poco que tenemos?

En el cuento, cada vecino aporta algo sencillo: una linterna, una vela, un espejo. Ninguno de esos objetos, por separado, podría guiar a un barco. Pero juntos, forman un resplandor capaz de salvar vidas. Este gesto cotidiano enseña a los niños que la generosidad no depende de lo grande, sino de la voluntad de sumar. Y que compartir multiplica la esperanza.

Este texto forma parte del cuento “El faro apagado”, que inspira a valorar cómo lo pequeño cobra fuerza cuando se pone en común.

La magia de esperar sin impaciencia

«Apunta otra cosa —dijo la profesora—: ‘Esperar mirando desde fuera’. ¿A qué se parece? Marco apretó la botella. —Como si te apagaran el sonido —murmuró.»

Cambio de zapatos – Xavier Dueñas

Esperar no siempre es fácil. Los niños lo saben bien: el recreo, el juego, la vida misma se siente más rápida de lo que uno quisiera. Pero cuando aprendemos a esperar a otro sin impaciencia, descubrimos que ese acto es una forma de respeto profundo.

El cuento muestra que el tiempo no es un favor que damos, sino un derecho compartido. Una enseñanza que atraviesa la infancia y llega hasta el corazón de los adultos: cuidar los ritmos de los demás es también cuidar nuestra convivencia.

Este texto forma parte del cuento Cambio de zapatos.

Dar espacio: el gesto que convierte a un grupo en equipo

“Leo habló sin temblor: —Podemos probar otra cosa. Me quedo en defensa. Nadie pasa fácil. No usaré las manos. Me coloco y ya.”

El equipo del recreo – Xavier Dueñas

📖 ¿Cuánto cambia la convivencia cuando dejamos que cada persona aporte su manera única de hacer las cosas?

Muchas veces creemos que hay una sola forma de participar, de jugar o incluso de trabajar. Sin embargo, cuando damos espacio para que cada persona aporte su mirada, el grupo crece de maneras insospechadas. En el patio, como en la vida, abrir lugar a lo distinto es transformar un grupo en equipo, y un juego en experiencia compartida.

Este texto forma parte del cuento “El equipo del recreo”, donde Marta y sus amigos descubren que incluir las habilidades de cada uno fortalece al conjunto.

Correr un banco… y abrir un mundo

«Dani levantó el banco y esperó hasta que Marco pasó con la silla. No dijo nada. Ese esperar pesó menos que cualquier chiste.»

Cambio de zapatos – Xavier Dueñas

📖 ¿Cuántas veces un gesto sencillo, casi invisible, puede hacer sentir a alguien que sí pertenece, que hay un lugar pensado para él?

Correr un banco parece poca cosa, pero en realidad es un acto de reconocimiento: “te veo, te tengo en cuenta, cabes aquí conmigo”.

En un aula, en una familia, en un grupo de amigos, estos gestos son semillas de inclusión. Enseñar a los niños a notarlos y a practicarlos es prepararles para una convivencia más justa y respetuosa.

Este texto forma parte del cuento Cambio de zapatos.