Cuando perderse deja de dar miedo

“Podría ir en dirección equivocada,
pero eso ha dejado de importar.”

Las formas del silencio – Xavier Dueñas

Hay momentos en los que no saber hacia dónde vamos parece un fracaso. Necesitamos mapas, planes, certezas. Nos inquieta admitir que no tenemos claro el siguiente paso.

Pero algunas veces perderse no es extraviarse, sino dejar de obedecer rutas que ya no nos pertenecen. Apartarse del camino conocido puede dar miedo, sí, pero también puede abrir una posibilidad inesperada.

El protagonista de Las formas del silencio no encuentra una respuesta clara. Encuentra algo más discreto: una forma nueva de estar en el mundo. Y quizá eso empieza precisamente cuando deja de necesitar un destino exacto.

Este texto forma parte del relato Las formas del silencio.

Deja un comentario